39>>UNA ÚLTIMA ACLARACION

Todos los fumadores, si pudieran volver a sus tiempos mozos antes de engancharse con el tabaco, optarían por no empezar a fumar. Muchos de los fumadores que solicitan mis consejos están convencidos de que si yo les puedo ayudar a quitarse el hábito del tabaco, nunca en la vida volverán a fumar. Sin embargo, todos conocemos a personas que dejan de fumar, viven perfectamente felices durante años sin tabaco, y luego caen otra vez en la trampa.




Espero que este Blog te
 ayude a dejar de fumar,
 y que te lo haga relativamente fácil. 




Pero ten Cuidado
""Si es fácil dejarlo, también
 es fácil volver a Empezar""
NO CAIGAS EN ESTA TRAMPA


Aunque lo dejes durante mucho tiempo, y aunque te sientas muy convencido de que no volverás a fumar, tienes que imponerte una regla absoluta: no volver a probar el tabaco nunca, por ningún motivo. Tienes que combatir los efectos de los muchos millones  de dolares que se gastan las empresas tabaqueras en publicidad, y tienes que recordar que lo quieren vender es el veneno asesino número uno. 


No se te ocurriría probar la heroína, 
pero anualmente mueren miles
 más por el tabaco, que por la heroína.


Recuerda que ese primer cigarrillo no hará nada por ti. No tendrás ningún “mono” que aliviar, y sabrá fatal. Lo que sí hará será meter una dosis de nicotina en tu cuerpo y en cuanto lo termines, oirás esa vocecita al fondo de tu mente decir “quieres otro”.


 Entonces tendrás que elegir

  1. pasar otra vez por todo el proceso de dejar la droga,
  2.  o volverte a enganchar en esa horrible cadena.







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38>>EL ÚLTIMO CIGARRO

Una vez que has elegido el momento,
 ya estás preparado para fumarte ese último cigarrillo. 


Antes de hacerlo, asegúrate de que cumples con los dos puntos esenciales:
  ¿Estás seguro que vas a poder?
¿Cuál es tu estado de ánimo?
 ¿Tienes una sensación de gran temor, 
o piensas que vas a conseguir algo maravilloso?






Si tienes alguna duda, vuelve a leer el libro antes de lanzarte.



Cuando ya te sientas completamente dispuesto, fúmate el último cigarrillo. Hazlo completamente sólo, y no lo fumes de una manera automática. Concéntrate en cada aspirada, fíjate en el sabor y en el olor, en los humos cancerígenos que entran en tus pulmones, en los venenos que te taponan las venas y las arterias, en la nicotina que entra en tu cuerpo, y cuando finalmente lo apagas, piensa en lo maravilloso que va a ser no tener que hacerlo nunca más.


 La alegría que se siente al liberarse de esta esclavitud  es como si salieras de un mundo negro y tenebroso a otro  lleno de luz y calor







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37>>EL MOMENTO DE LA REVELACIÓN

Luego de tres Semanas


Llega el momento de la revelación al cabo de unas tres semanas después de haber fumado el último cigarrillo. De repente parece como si el cielo fuera más luminoso, y aquí acaba por fin el “lavado de cerebro”. Cuando de repente ya no necesitas decirte que no te hace falta fumar y te das cuenta que efectivamente es verdad, se rompe el último hilo de la cuerda y ya sabes que puedes disfrutar del resto de tu vida sin tener que fumar. 


Apartir de este momento que los  fumadores
 empiezan a causarte una sensación de lástima.


Los fumadores que utilizan el Método de la Fuerza de Voluntad no suelen llegar nunca a este momento, porque aunque les gusta ser no-fumadores, siguen creyendo que han sacrificado algo.


Cuanto más enganchado estabas, 
mayor es la satisfacción de este momento, y es una satisfacción que dura toda la vida.


Yo creo que he tenido mucha suerte en esta vida, y he tenido momentos realmente maravillosos, pero de todos ellos el más maravilloso fue este momento de revelación. Cuando pienso en otros momentos felices de mi vida, sé que fueron felices, pero no logro revivir la sensación de felicidad. Sin embargo, la felicidad que siento por no tener que fumar está siempre conmigo. Ahora, si alguna vez estoy triste y necesito algo que me levante el ánimo, no tengo más que pensar en lo fantástico que es no estar enganchado con ese asqueroso hierbajo. La mitad de las personas que se ponen en contacto conmigo después de dejar el hábito dice lo mismo: que ha sido el momento más feliz de su vida.


 ¡Qué placer te espera!






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36>>¿DEBO EVITAR LAS SITUACIONES TENTADORAS?








"Tendré siempre tabaco a mano"
No fumaré, pero me sentiré más seguro
 si sé que está allí”




He sido bastante dogmático en mis consejos hasta ahora, y prefiero que trates todo lo que digo más como una serie de instrucciones que como consejos. Soy dogmático porque lo que digo es el resultado del estudio de miles de casos reales, y sé que tengo razón.


Sin embargo, cuando se trata de evitar o no evitar las situaciones en la que uno puede sentirse tentado, me resulta más difícil ser dogmático. Cada fumador tendrá que decidirlo él mismo. Al mismo tiempo, puedo hacer un par de comentarios que espero sirvan.


Repito que fumamos toda la vida por miedo, y ese miedo tiene dos fases claramente distinguibles


 ¿Cómo voy a poder vivir sin tabaco?
Este miedo es aquella sensación de pánico que se apodera de ti cuando ves que se te van a acabar los cigarrillos y que los bares y las tiendas están cerrados. Este pánico no es resultado del “mono”, sino de la sensación psicológica de dependencia —que no eres nadie si no tienes tabaco. El miedo llega a su punto culminante cuando fumas tu último cigarrillo, que es precisamente cuando estás aliviando al máximo el “mono”.


Es miedo a lo desconocido, el mismo miedo que se siente cuando uno aprende a tirarse al agua desde un trampolín. El trampolín está a medio metro del agua, y parece que está a tres metros. Hay dos metros de agua, y parece como sí sólo hubiera un palmo. Se necesita coraje para tirarse. Estás convencido de que te vas a partir el cráneo. Ese primer salto es lo difícil. Una vez te has tirado, el resto es fácil.


Esto explica a su vez por qué algunas personas de mucha voluntad no tratan nunca de fumar, o cuando lo intentan no duran más que unas horas. Algunos de los que fuman 20 al día tratan de dejarlo, y encienden un cigarrillo en menos tiempo que si no se lo hubieran propuesto. La decisión les produce pánico, que es una forma de estrés. Inmediatamente se dispara el mecanismo mental —“Fúmate un cigarrillo”— pero ya no puedes, te has privado de algo, más estrés todavía, se dispara el mecanismo otra vez, hasta que se funden los fusibles y sacas tu paquete de tabaco.


No te preocupes, el pánico es sólo psicológico. Es el miedo a la sensación de dependencia. La gran verdad es que no dependes del tabaco, ni siquiera mientras te dure la adicción a la nicotina. No te asustes, confía en mí y tírate.




El segundo tipo de miedo es a más largo plazo, y es el temor de que ciertos momentos o ciertas situaciones perderán su valor o su gusto si no puedes fumar, o el no saber si vas a poder afrontar los momentos traumáticos de la vida sin tabaco. No te preocupes si tienes suficiente coraje para tirarte, verás que es un miedo sin fundamento.




Para evitar la tentación, se puede hacer una de estas dos cosas:

  • "Tendré siempre tabaco a mano. 
  • No fumaré, pero me sentiré más seguro si sé que está allí”.



He encontrado más fracasos con este sistema que con las personas que tiran todos sus cigarrillos. Creo que es porque si tienen un mal momento durante el periodo de retirada de la nicotina, es más fácil echar mano a un cigarrillo, mientras que si tienes que pasar la vergüenza que supone el tener que salir a comprar tabaco, será más fácil vencer la tentación, y de todas formas el momento habrá pasado antes de que llegues al estanco.
Pero también creo que el alto porcentaje de fracasos en estos casos se debe a que el fumador no está plenamente convencido en su decisión. 




Recuerda que hay dos elementos esenciales
0  La convicción.
Poderse decir: “Qué maravilla, ya no tengo que fumar más”. En cualquiera de los casos, ¿por qué tienes que tener tabaco? Si todavía sientes la necesidad de llevar un paquete de tabaco a todas partes, creo que deberías volver a leer el libro. Es probable que haya algo que no has captado bien.


0 ¿Debo evitar las situaciones de estrés, o las situaciones sociales, las fiestas, las comidas etc.?  Creo que sí, que durante el periodo de retirada de la droga, esas situaciones deben evitarse. No va a servir de nada someterse a unas presiones innecesarias. Pero aquí sólo me refiero a las situaciones de estrés. En cuanto a las situaciones sociales, creo que debes empezar a disfrutarlas del todo desde un principio. No necesitas el tabaco, aún mientras sigas enganchado con la nicotina. Ve a la fiesta y disfruta del hecho de que ya no necesitas fumar. Enseguida te demostrarás a ti mismo que uno se lo pasa mejor sin tabaco, y piensa en lo que vas a disfrutar cuando hayas matado definitivamente el monstruito y hayas eliminado de tu cuerpo todos esos venenos.








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35>>ALGO PARA REEMPLAZAR Y ENTRETENER

NO UTILICES NINGUN SUSTITUTO


Los sustitutos incluyen el chicle, los caramelos, las pastillas de menta, los cigarrillos sin tabaco, y toda clase de píldoras. NO UTILICES NINGUNO. Te lo harán más difícil, en lugar de más fácil. Si sientes ganas de fumar y usas un sustituto, prolongará el momento de ansia y lo hará más difícil de resistir. No hay que decirse: “Tengo que llenar el vacío que tengo desde que dejé de fumar”. Sería como si te dejarás influir por las pataletas de un niño. Tendrás más ganas todavía de fumar, y la tortura durará más. De todas formas, los sustitutos no llenarán ningún vacío. Tu cuerpo (o el monstruito) pedirá nicotina, no comida. Lo único que conseguirás con los sustitutos será obsesionarte más con el tabaco. 


Recuerda:
0      La nicotina no tiene sucedáneos.
0      No necesitas ningún sucedáneo; no es un alimento, es un veneno. Cuando notes el síndrome de abstinencia, recuerda que sólo lo padecen los fumadores; no afecta a los no-fumadores. Es la maldita droga. Los últimos estertores del monstruo moribundo.
0      Recuerda que los cigarrillos crean el vacío, pero no lo llenan. Cuanto antes le enseñes a tu cerebro que no necesitas nada, antes te sentirás libre del todo.


En especial hay que evitar los chicles nicotinados o cualquier otro producto que contenga nicotina. Hay una teoría que dice que puedes dejar de fumar mascando chicle de nicotina para no padecer el síndrome de abstinencia. 


En la práctica, te lo hace más difícil. Fumamos para aliviar el “mono” que la nicotina crea. Pero el “mono” de la nicotina es tan benigno que en realidad no es necesario aliviarlo cuando dejas de fumar definitivamente. Dura poco, no duele, y cuando acaba ya se acabó para siempre el maldito hábito. El problema fundamental en el fumar, como ya he dicho muchas veces, es el “lavado de cerebro”. Los chicles de nicotina sólo prolongan la adicción química, lo cual a su vez prolonga la adicción psicológica.


Hay muchos ex-fumadores que ahora son adictos a los chicles de nicotina. 
También hay muchos adictos a estos chicles que siguen fumando.


No te engañes pensando que como el chicle sabe fatal no te va a pasar nada. 
Recuerda tu primer cigarrillo también supo fatal.









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34>>LAS RAZONES DEL PRINCIPAL FRACASO

Hay dos causas que se destacan


La Primera:
 es la influencia de los demás fumadores. En cualquier momento de debilidad tuya, o durante una fiesta cualquiera, alguien encenderá un cigarrillo. Ya he hablado de este peligro con bastante detalle. Aprovecha ese momento para repetirte que no se puede fumar “sólo un cigarrillo”. Recuerda lo maravilloso que es haber conseguido romper la cadena. Recuerda que el fumador te envidia, y trata de sentir compasión por él. Él necesita tu compasión, créeme.




La Segunda 
causa principal es un mal día cualquiera. Date cuenta con toda claridad antes de empezar que siempre hay días malos y días buenos, seas fumador o no. Todo es relativo en esta vida, y no se puede subir sin bajar de vez en cuando.


El problema está en que con el Método de
 la Fuerza de Voluntad, cuando el ex-fumador tiene un mal día empieza a echar de menos sus cigarrillos y el día que empezó mal acaba todavía peor.


Recuerda siempre que el no-fumador está mejor preparado tanto física como mentalmente para afrontar los problemas y las tensiones de la vida.


Si tienes un mal día durante el periodo de la retirada de la nicotina, aguanta el golpe, recuerda que también había días malos cuando fumabas (si no fuera así, no hubieras decidido dejar de fumar), y en lugar de deprimirte piensa algo así:


 “Bueno, hoy no es mi día, pero si me fumo un cigarrillo no va a mejorar. Mañana ya será mejor, y al menos tengo todavía la gran satisfacción de haber roto con el maldito hábito”


Pase lo que pase, hay que tener siempre una 
visión positiva de las circunstancias.






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33>>¿ME COSTARA MUCHO MAS A MI QUE A LOS DEMAS?



Hay un número infinito de factores
 combinados  que afectan a cada individuo, y que influyen en el grado de dificultad que
 encuentra cada uno.


 Todos tenemos nuestro propio carácter, 
nuestro tipo de trabajo,  nuestra situación en la vida, etc.


En algunas profesiones es más difícil que en otras, pero no es necesariamente así si se combate el “lavado de cerebro”. Nos ayudará si consideramos un par de ejemplos.


Dejar de fumar tiende a ser especialmente difícil para los médicos. Uno pensaría que les debería resultar más fácil, ya que entienden mejor los peligros para la salud, y todos los días ven ejemplos de los daños que causa el tabaco. 


Tienen, por tanto, más motivo que nadie para dejar de fumar, pero eso no se lo hace más fácil, por varias razones:
0      El mero hecho de estar viendo constantemente los efectos del tabaco en la salud produce miedo, y el miedo aumenta las ansias del síndrome de abstinencia y la necesidad de aliviarlas.
0      El trabajo de un médico es de los que más estrés producen, y normalmente le está prohibido aliviar el “mono” mientras trabaja. La suma de los dos tipos de estrés es difícil de resistir.
0      A todo esto se le añade otro estrés: la sensación de culpabilidad. El médico se da cuenta de que él debería ser un ejemplo para el resto de la población. Esto aumenta la tensión en su mente, y le hace sentirse más desgraciado aún.


Durante sus bien merecidos descansos, cuando desaparece momentáneamente el estrés del trabajo, el cigarrillo cobra un valor enorme cuando por fin puede aliviar el “mono”. Es otro tipo de fumador ocasional, como todos los que están obligados a estar varias horas sin fumar. El que utiliza el Método de la Fuerza de Voluntad se deprime porque cree que se está perdiendo algo. No disfruta del descanso ni de su taza de café. La asociación de ideas le hace creer que la ocasión sólo es agradable si fuma. Sin embargo, si logra quitarse el “lavado de cerebro” y deja de deprimirse por no tener un cigarrillo, el descanso y el café pueden seguir resultando agradables, aún mientras dura la adicción a la nicotina.


Otra situación difícil es cuando el trabajo es aburrido, especialmente si se combina con algún tipo de estrés. Los ejemplos típicos son los camioneros y las amas de casa, sobre todo si éstas tienen niños pequeños. El trabajo supone bastante estrés, pero al mismo tiempo es en gran parte monótono. Cuando intenta dejar de fumar por el Método de la Fuerza de Voluntad, el ama de casa tiene largas horas vacías para deprimirse y para pensar en lo que ha “sacrificado”.


Aquí también se puede reducir mucho la dificultad con una adecuada preparación mental. No te preocupes si ves que el monstruo no para de recordarte que necesita una dosis. Utiliza estos momentos para disfrutar de la venganza; ¿el monstruito no ha estado intentando matarte? Ahora que sufra él. Con el ánimo bien preparado estos momentos pueden producir un gran placer.




Es menos fácil para los artistas y los escritores que viven de la inspiración, y para quienes es muy difícil concentrarse durante el periodo de retirada de la droga. Pero hay que asumir la situación. Si te rompieras los dos brazos no pensarías en la posibilidad de seguir trabajando como si no hubiera pasado nada. La adicción a la nicotina es mucho peor que un par de brazos rotos; en unas semanas recobras el uso de los brazos, pero la nicotina seguirá destruyéndote toda la vida, te costará mucho dinero, te acortará la vida y al final te impedirá concentrarte totalmente. Date una oportunidad razonable


Si no puedes trabajar durante el periodo 
de retirada de la nicotina, no trabajes, 
son sólo tres semanas. 


Mejor todavía, tómate un mes de vacaciones, 
cambia de aires y aprovecha el momento. 
Pero no te rindas






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32>>SOLO UNA FUMADITA Y NUNCA MAS

Aquí es donde fracasan muchos fumadores 
que siguen el Método de la Fuerza de Voluntad. 




Aguantan tres o cuatro días, y luego fuman un cigarrillo o se toman unas cuantas caladas para aliviar el síndrome un momento. No se dan cuenta del efecto devastador que esto tiene.
Para la mayoría, esa primera calada no sabe bien, y eso les alegra.



Piensan: 
“Qué bien, no me ha gustado,
 ya estoy perdiendo las ganas de fumar”.


Lo que ocurre es todo lo contrario. Hazte cargo: NUNCA TE GUSTARON. Nunca has fumado a gusto. Si los fumadores fumasen por gusto, nadie fumaría un segundo cigarrillo después del primero.


Llevas años fumando, sólo para darle de comer al monstruito. Lo has tenido con hambre durante cuatro días; imagínate lo que le habrá gustado esa caladita que has tomado. Conscientemente no te das cuenta de ello, pero en el subconsciente se registrará la dosis que acaba de entrar en el cuerpo, y se derrumbarán todos tus preparativos anteriores. Ya habrá una vocecita en la oscuridad, diciendo:



A pesar de todos los argumentos lógicos, 
no hay nada como un pitillo. Quiero otro”


Esa caladita tiene dos efectos nefastos:
0      Mantiene vivo el monstruito.
0      Lo que es peor, alimenta al “gran monstruo” que tienes en la mente. La primera caladita te llevará con facilidad a la segunda.






Recuerda: 
Hace años empezaste a fumar 
gracias al primer cigarrillo
No lo hagas otra vez!!!!!!!!







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Has Avanzado en Tu Meta de Dejar de Fumar???